Allí va:
Jueves. Thanksgiving. Louise quiere levantarse a las 7:30, como yo duermo en su sofá, pues yo también. El plan del día se divida en dos etapas: el desayuno y la cena.
Etapa 1, desayuno:
A las 10 am vienen Jill y sus padres (que están de visita pero son de pueblo, no se de dónde) a desayunar. Así que hay que ordenar, ducharse, vestirse y cocinar con anterioridad. 7:30, ring!!! Mientras Louise está en la cocina mi cuerpo (mi mente todavía está en fase REM) se dispone a recoger el sofà cama e ir a la ducha. Con el agua caliente y el jabón en los ojos parece que me despierto un poco. Una vez puesto el conjunto Thanksgiving (tejanos negros, camiseta negra, botas negras y el pelo suelto) y recuperada la consciéncia me acerco a la cocina a ver que hay que hacer. El menú es: huevos revueltos, grits (una cosa bastante mala típica de New Orleans, de dónde es Louise), bacon, fruta variada, biscuits de boniato y zumo de naranja. Buf, no está mal, eh? no olvidéis que es solo la previa al festín final.
Mientras ellos miran la Macy's Parade por la tele (es un clásico, pero empieza a las 9 de la mañana y hay que estar allí horas antes si quieres ver algo, así que no he ido nunca) yo lavo los platos como una buena invitada (la verdad es que así descanso un poco del inglés). Cuando se termina la parade se marchan y nosotras nos hacemos una siesta.
A las 3 tenemos que estar en casa del compañero de piso del monitor de spinning de Louise y todavía no hemos preparado la "sweetpotato caserol" ni el brocoli. La cocina es enana así que me echa y me toca esperar en el sofá mirando la tele .. que pena ... ji ji
Cuando tenemos todo listo cogemos un taxi y nos vamos a la 29 con la 7a. Le llaman el "Fur district" por que és donde están las tiendas de pieles. El taxista es un tipo graciosillo que pringa por Thanksgiving y como Louise adora hablar con extraños le da rollo. Vale, es aquí.
Buf, menudo edificio, seguro que es aquí? Entre un montón de almacenes y tiendas cerradas hay una portería cutre y oscura. Si, justo donde vamos. Le damos al portero automático y entramos. Que bien, moriremos en el ascensor. Es cutre y medio roto, la cierra no se cierra y se queda como vibrando a medias. Bueno, no pasa nada ... Al final se cierra y subimos. Bueno, almenos moriré en Thanksgiving y en NYC ... Pof, el ascensor se para. Luise lleva flores y yo una bolsa con los tupper de comida "hemos¨preparado. Coño, la puerta se abre sola, mierda vamos a morir. Pues no, lo que pasa es que la puerta del ascensor es la puerta del piso. Toma. Estamos en un Loft que te mueres!
Mientras el compi de Darrel (cocinero) terminaba de cocinar nos sentamos en el living room y charlamos un rato mientras nos zampábamos unas tostaditas con queso, olivas y una copa de vino (yo una coca-cola).



