
Me gusta esta nueva moda adquirida recientemente de ir a conciertos con mi hermano. Este domingo fuimos a ver a Marc Parrot. Somos fan. El concierto genial, lo único que malo, fueron esos momentos de vergüenza ajena entre canciones en los que se ponía poético y recitaba unos versos de esos espesos y muy intensos. Por lo demás, fan.
Fue muy raro ser de los pocos "jóvenes" que ocupaban un par de butacas del recinto.
