domingo, 22 de marzo de 2009

Welcome Spring party .... en Koreatown.

Hoy es uno de esos días. A las 6 de la tarde voy a recoger a Laura a la Japanese Society, inauguran una expo y como ella está estudiando japonés allí tiene entradas gratis. La expo es sobre animé y manga. Dibujos originales, cortos de animación, libros, bla bla bla ... un poco puraco, pero es una excusa para entrar en el edificio de gratis y comer canapés japos que son muy divers. Mientras estamos dándole a la sinhueso se nos acerco un señor con pinta rara ... Lógico, mi imán funciona a tope en esta ciudad. Nos saluda, se presenta y empieza una conversación que se va transformando en hit a casa palabra. El tío es bueno, hay que reconocerlo, no sé como consigue pasar del clásico "hola" a soy un artista bastante famoso, salgo en Google, mi nombre es Louis Stein ... no, no ... con e, w, i, s, Lewis Stein. Si me buscas en google verás algunas de mis obras, tu pon: espera que te doy una tarjeta, te lo escribo: cowlesgallery.com, te vas donde pone "schedule" y en "octubre 2007" me encontrarás ... no conoces la galería "Cowles"??? es muy famosa! Pues no, no la conozco, pero seguramente tu no conoces la "Sala Pares" .... le suelto, no te jode. Me muero de la mandra pero voy a tener que ponerme guays yo también ... el tío este me está haciendo rabia ... bueno, si tu también eres artista por que no me mandas un mail con lo que opinas de mi obra? toma que te lo escribo en el reverso de la tarjeta que no sale ... bla bla bla ... vale, le digo, pero que sepas que como no me mole lo que vea te lo voy a decir, que como no te conozco de nada no tengo porque andarme con tonterías. Vale, vale. Cómo te llamas, me suelta. María. Ostras, yo tenía una gata que se llamaba María. Vale. Lo siguiente que recuerdo es el rollo que me metió sobre la cultura japonesa, Ozu, Kurosawa y el sushi. Buf, me abuuuurro! Laura me lanza una mirada de "corta el rolla que llegamos tarde a la fiesta" así que empezamos a intentar irnos. Evidentemente no hay manera. La cosa no será fácil. Bueno, tenemos que irnos, ha sido un placer, le digo. Nada, el tío impertérrito, el tipo sigue hablando. Otra vez, bueno, ha sido un placer, nos vamos. Nada. De golpe apagan las luces de la habitación y una japonesita muy mona nos pide que nos marchemos que están a punto de cerrar. Nada, el tipo quiere vacilar un rato más. La japonesa vuelve y nos repite que nos tenemos que marchar. Esta vez ya se me hinchan los cojones, y me pongo la chaqueta y me pongo a andar. Tio, nosotras nos piramos. Vale, os acompaño si no os importa. No neng, mientras andes mientras nos metes el rollo ... bien. Nos mete la chapa tres calles al sur y un par de avenidas al este, hasta que llega el momento en el que si no coge ese metro tendrá que ir andando hasta el Soho (que es dónde vive, claro, como es un artista famoso!! ji ji)
Total, logramos desprendernos del taladro ese y corremos hasta Koreatown, Nayoung nos está esperando. Estamos citados en un 12o piso de un edificio que parece de oficinas. Ai, diós. Nos montamos en el ascensor y subimos hasta el 12o piso. Se abren las puertas del ascensor y ... sorpresa! son unos billares lleno de koreanos disfrazados de modernillos!! Es como estar en una peli. No paro de imaginarme a alguien entrando con una ametralladora y disparando a saco. Sangre y muchos muertos. Pero no. Hay cerveza koreana, patatas fritas, un Korean Dj y mucha actitud, mucha.
Durante media hora es diver, luego ya cansa. Me piro para casa.
Otra vez más, NYC me ha hecho un regalo genial.




1 comentario:

Anónimo dijo...

pringles chips 1$ no está mal. el lloc mola. i la cita bauer la he pillat.

pau.