En un par de horas todo está escondido bajo una inmensa sábana blanca, fría y silenciosa. Me quedo en casa, protegida por ventanas sin cortinas y calcetines azules.
Cuando todo está listo llega el amigo. Jimmy. Lleva un par de botellas de vino de estas de 2 litros ... buf, miedo. Nos sentamos en la mesa de la cocina y cenamos tranquilamente. La conversación es muy agradable y me sorprendo a mí mísma con un Inglés más fluido de lo habitual. La pasta se puede comer, parece que a él le mola, pues repite dos veces (hay que reconocer que el tío es una mole ... con la ración que le ha puesto ... ni se entera, claro), las galletas casolanas un puto timo ... que malas, diós!
Recojemos la mesa un poco y lavo los platos mientras ellos se instalan en el salón. No tengo ni idea de si ella planea enrollarse con el o qué ... Yo por si las moscas les dejo tranquilos. Cuando tengo todo recogido me uno a ellos. Ella no para de hablar de lo de siempre: como echo de menos a mi novio, mi vida no tiene sentido, aún recuerdo cuando veía al diablo (buf), casi me tiro por la ventana, estaba muy mal ... la conversación muy romántica no está. Ellos están en el sofá, yo me siento en el suelo (al estilo de mi madre) y me uno a la conversación intentando cambiar de tema. Al rato Jen empieza a bostezar, los ojos se le cierran y aunque lucha como una leona por no dormirse pierde la batalla y se queda clapada en el sofá. Jimmy y yo seguimos hablando un rato. Ponemos la tele y nos contamos las vidas. Mola por que no tenemos nada en común. A él le mola ir por allí, a la naturaleza ... guay, yo la odio .. lo de las puestas de sol y el hiking me la lleva floja, a mi me va más ir a museos, conciertos, cine ... ostras, yo no voy al cine desde el verano pasado. Buf. Así por una hora. Son las 11 de la noche. Jen sigue durmiendo, yo sigo en el suelo mientras me tomo mi cola-cao y el tipo no se pira. Jen abre un ojo y aprovechamos para decirle que se vaya a la cama, al día siguiente tiene que volver a trabajar después de estar de baja un par de meses ... No! me quedo con vosotros! dice .. Jen, ves a dormir ... al final la convecemos. Bueno, pienso, supongo que ahora el tipo se pirará. Pues no. Me dice, porqué no te sientas aquí conmigo?? Flipo internamente y le suelto un No, I am ok, thanks. La cosa se pone tensa ... que si a ver si quedamos un día, me encantaría ir a la ópera contigo ... ai mare ... Yo empiezo a bostezar, voy a lavarme los dientes y mando señales de "vete nano". Menos mal, al final se pira... menudo momento raro ...
Al día siguiente me llama Jen mientras estoy tumbada en el suelo con las muñecas ensangrentadas ...oye, mi amigo me ha preguntado si puedo darle tu número de teléfono, te importa? Jolines, no le voy a decir que no ... claro, claro.
Un par de horas más tarde me manda un mensaje ... que si quiero quedar el miércoles. Salvada, los miércoles tengo clase de 7 a 10 de la noche!!! Le suelto la excusa y me olvido del tema ... ahora soy modelo !!! ji ji

No hay comentarios:
Publicar un comentario