Como el Moran ya está viejito (mierda! ya está el moran aquí otra vez) después de cenar se va a la cama .. pobret, està cansat. Kenichi, Artur, Candela y la menda nos vamos a dar una vuelta "pol barrio". De sorpresa nos encontramos una fiestecita en la Plaça del Sortidor. Un tipo que gritaba canciones acompañado de una chica de pantalones indescriptibles y un Dj. Mola! Nos quedamos, nos tomamos unas cervecillas, escuchamos con atención la batería de Ooooh yeah!!! y estáis cansados??? de golpe los cantantes se quedan mudos, luego nos quedamos sin la música de acompañamiento y finalmente los focos se apagan ... ooooh que penita, les han saltao los plomos. La fiesta peligra. Los adolescentes estilo okupa que no paran de beber sangría de tetrabrik y que se saben la de Paulina Rubio se dispersan. La yaya que bailaba con su nieta aprovecha para sentarse un ratito, que claro a esas horas a una ya le duelen los pies. Un padre tipo yonkie pone un petardo con la ayuda de su hijo pequeño. Menudo petardo! y menudo pedal que lleva!! como se está fresquito y todaví nos queda cerveza nos quedamos un ratito hasta que vuelve la musica. La banda nos regala unas versiones infames de los clásicos güatequeros hasta que el dolor en los oídos es insoportable. Hora de marcharse. No ha estado mal, toca dormir.
sábado, 28 de junio de 2008
De verbena!
Como el Moran ya está viejito (mierda! ya está el moran aquí otra vez) después de cenar se va a la cama .. pobret, està cansat. Kenichi, Artur, Candela y la menda nos vamos a dar una vuelta "pol barrio". De sorpresa nos encontramos una fiestecita en la Plaça del Sortidor. Un tipo que gritaba canciones acompañado de una chica de pantalones indescriptibles y un Dj. Mola! Nos quedamos, nos tomamos unas cervecillas, escuchamos con atención la batería de Ooooh yeah!!! y estáis cansados??? de golpe los cantantes se quedan mudos, luego nos quedamos sin la música de acompañamiento y finalmente los focos se apagan ... ooooh que penita, les han saltao los plomos. La fiesta peligra. Los adolescentes estilo okupa que no paran de beber sangría de tetrabrik y que se saben la de Paulina Rubio se dispersan. La yaya que bailaba con su nieta aprovecha para sentarse un ratito, que claro a esas horas a una ya le duelen los pies. Un padre tipo yonkie pone un petardo con la ayuda de su hijo pequeño. Menudo petardo! y menudo pedal que lleva!! como se está fresquito y todaví nos queda cerveza nos quedamos un ratito hasta que vuelve la musica. La banda nos regala unas versiones infames de los clásicos güatequeros hasta que el dolor en los oídos es insoportable. Hora de marcharse. No ha estado mal, toca dormir.
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